GENDARMERÍA DE CHILE: MIEDO, MANIPULACIÓN Y DINERO

“…hoy denunciamos públicamente tres años de ocultismo, encubrimiento y acoso institucionalizado (…) Corrupta está nuestra Gendarmería que está siendo utilizada por inoperantes en el mando que abusan de la confianza del Gobierno y la Directora Nacional para fines corruptos y abusivos”  (“La Hermandad”, Asociación Nacional de Oficiales Profesionales de Gendarmería de Chile, 26 de Agosto)

 

Gendarmería de Chile es uno de los servicios públicos más cuestionados en el país. Por lo mismo, no es de que en esta institución existan más de 5.000 sumarios abiertos[1] de un total de 17.000 funcionarios (uno de cada tres funcionarios estaría siendo sumariado). El asunto se agrava mucho más cuando se considera que muchos gendarmes han sido condenados por diferentes Tribunales de Justicia del país por delitos de tortura, estafa, tráfico de estupefacientes, entre otros.

 

Con estos antecedentes se puede inferir que se trata de una institución que requiere ser intervenida urgentemente para ordenar este servicio y desterrar a todos los poderes fácticos que se han instalado en su interior y que, con sus prácticas, llegan a poner en cuestión el estatus del Estado de Derecho.

 

Ir por la vida amenazado a las diferentes autoridades[2] con arrinconarse en los recintos penitenciarios;  impedir el ejercicio de los derechos de otros dificultando la libre circulación a los tribunales de personas privadas de libertad que deben enfrentar la justicia;  tomar como cuasi rehenes a las personas a su cargo y sin pasar por alto que hablamos de funcionarios públicos en posesión de armamento fiscal, es una injusta forma de solucionar un problema que ha sido dejado de lado por todos los gobiernos pretéritos.

 

La cuestión es que muy pocos conocen lo que ocurre al interior de los penales y de la cultura “canera”. Muchos hablan desde la academia y sus investigaciones, pero creo que esta vez la voz escuchada debe ser las de las organizaciones sociales que trabajan el tema. Ellos saben la verdad.

 

Este nuevo conflicto institucional, esta nueva arremetida de los funcionarios de Gendarmería, nos invita a reflexionar sobre la manera en que el Estado y este Gobierno controla a funcionarios públicos (en posesión de armamento fiscal, insistimos en el punto);  inyecta recursos y supervisa los cientos de miles de millones de pesos que se gastan en una institución que no arroja los resultados esperados, pues si hoy la Reinserción Social es la base de las políticas penales, estamos claros que el tema está al debe.

 

Este sistema requiere de modificaciones, como por ejemplo, una carrera funcionaria para una nueva realidad social y una institucionalidad para la reinserción que cuente con una ley de ejecución de penas.

 

Sin duda que la crisis creada es de proporciones y, en muchos sentidos, es algo que ha sido construido en base al desarrollo de nefastas políticas públicas creadas sin visión ni control que se va dando través de la manipulación comunicacional de muchos datos que están muy lejos de la realidad que se vive en las cárceles de este país.

 

¿Qué es lo que han comunicado y conseguido con los mensajes que transmiten incansablemente?

  • Que “un gendarme gana entre los 19 y 32 años entre 300 y 350 mil pesos”[3]
  • Que el promedio nacional es de “Un gendarme por cada 250 internos»

 

Lo primero, es recalcar que dichas declaraciones son muy distantes de la realidad del mundo cárcel con las cuales se ha buscado ganar apoyo y reconocimiento de la población, a una labor que llevan por vocación y que ha sido invisibilizada de todas las reales políticas públicas que debiera tener el Estado, priorizando éste la Seguridad por sobre la Reinserción.

La realidad de los ingresos según los grados es:

 

Cabe mencionar que dentro de estos sueldos, no se incluye los que reciben los guías espirituales que no asisten a las cárceles por deber moral, sino por un sueldo que le cuesta al Estado cerca de 850 millones de pesos al año, más de lo que Gendarmería destina en la reinserción social de presos.

 

Respecto de la cantidad de presos que hay por gendarme en Chile, se dice en los medios que los funcionarios están sobrepasados, que no dan abasto y que viven en constante amenaza por la cantidad de sujetos que tiene por cada gendarme en las cárceles, sin embargo,  según las cifras de Gendarmería, en el país hay 45 mil privados de libertad y 17 mil gendarmes, por tanto, la relación real es del 3 a 1. El problema es la distribución de labores y organización. Ahí volvemos al tema de la necesaria reestructuración institucional

 

Este sistema carcelario obsoleto no solo afecta a los gendarmes. Es más, las personas que realmente sufren las atrocidades del sistema carcelario, son los privados/as de libertad de y sus familias y ello se debe, en parte, a que precisamente estos funcionarios han sido pieza fundamental en la maquinaria de sufrimiento adicional que se imprime a los encarcelados producto del desconocimiento y precarización total del Estado en sus políticas de reinserción y de justicia.

 

Más allá de la importante discusión ética y política en torno a la cárcel como centro de violación de los derechos humanos fundamentales o como centros de oportunidades de reinserción, nuestro interés es dar a conocer parte de la verdadera realidad del mundo cárcel, acusar y llamar la atención sobre la falsedad de los datos que masificados en distintos medios,  constituyen una grave falta ética con la cual se ha manipulado a la opinión pública obnubilando el gran problema de fondo del sistema penitenciario chileno.

 

Los montos de dineros manejados por este servicio público son siempre elevados (sobre los $450 mil millones, al año) y de alguna manera tengo la sensación que las personas privadas de libertad, en quienes se invierte sólo el 0,16% en Reinserción, no solo están confinadas a pagar sus culpas en esos horrendos e inhumanos lugares que son verdaderos “cementerios de muertos vivos”, sino que están ahí porque son el combustible de una mega industria de dinero que especula con la seguridad, la justicia, el perdón, el espíritu y la salvación…

 

 “acordaos de los presos, cómo si estuvieras con ellos en la cárcel, y de los afligidos, como que también vosotros vivís en cuerpo sujeto a miseria” (Hebreos 13:3)

 

Galo Muñoz Velozo.

Director Ejecutivo.

Observatorio Social Penitenciario.

 

 

Fuentes:

[1] http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=478447

[2] https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/judicial/gendarmeria/comenzo-paro-indefinido-de-funcionarios-de-gendarmeria/2015-10-05/073249.html

[3] https://www.biobiochile.cl/noticias/opinion/entrevistas/2017/01/10/ansog-entre-los-19-y-los-32-anos-un-gendarme-gana-entre-300-y-350-mil-pesos.shtml

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